Jean de la Bruyère

“A veces, cuesta mucho más eliminar un sólo defecto que adquirir cien virtudes”

“Conviene reír sin esperar a ser dichosos, no sea que nos sorprenda la muerte sin haber reído” 

“Cuando un pueblo se exalta es difícil calmarlo; pero cuando está tranquilo es difícil saber cuándo va a exaltarse”

“El sentimiento me dice que existe un Dios y no me dice que no existe. Con esto me basta”

“El tiempo fortalece la amistad y debilita el amor”

“En la sociedad, el hombre sensato es el primero que cede siempre. Por eso, los más sabios son dirigidos por los más necios y extravagantes”

“Es una gran miseria no tener suficiente espíritu para hablar con propiedad, pero es mayor miseria todavía no poseer suficiente juicio para saber callar a tiempo”

“Es una enorme desgracia no tener talento para hablar bien, ni la sabiduría necesaria para cerrar la boca”

“Hacer las cosas como todos es una máxima sospechosa, que casi siempre significa hacer las cosas mal”

“Hay una falsa modestia que es vanidad, una falsa grandeza que es pequeñez, una falsa virtud que es hipocresía y una falsa sabiduría que es prudencia”

“La envidia y el odio van siempre unidos. Se fortalecen recíprocamente por el hecho de perseguir el mismo objeto”

“La imposibilidad de probar que Dios no existe, es la mejor prueba de su existencia”

“La mayor parte de los hombres emplean la primera parte de su vida en hacer miserable el resto de ella”

“La mayoría de los hombres emplean la mitad de su vida en hacer miserable la otra”

“La mejor manera de hacer carrera es transmitir a los demás la impresión de que ayudarte sería para ellos de gran provecho”

“La vida es una comedia para aquellos que piensan, una tragedia para aquellos que sienten” 

“Los mismos vicios que nos parecen enormes e intolerables en los demás, no los advertimos en nosotros”
“Los que emplean mal su tiempo son los primeros en quejarse de su brevedad”

“No place a los hombres admirar, sino agradar. No prefieren tanto ser instruidos y aun divertidos como que se les acoja bien y se les aplauda; el placer más exquisito es recrear a otro”

“Sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud”