Arturo Graf

“Desdichado el hombre en quien nada perdura del niño”

“El modo más seguro de hacernos agradable la vida a nosotros mismos es hacerla agradable a los demás”

“El que se fía de cualquiera demuestra poca discreción y sensatez; el que de nadie se fía demuestra todavía menos”

“El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error, sin embargo, gritan”

“Hay algunos obsesos de la prudencia, que a la fuerza de evitar los pequeños errores, hacen de su vida entera un solo error”

“La constancia es la virtud por la que todas las otras virtudes dan frutos”

“La fuerza es confiada por naturaleza. No existe un signo más patente de debilidad que el desconfiar instintivamente de todo y de todos”

“No hay superstición que no haya nacido de alguna necesidad”

“Nunca será verdaderamente sabio quien no sepa ser algunas veces un poco loco”

“Si los hombres se limitaran a hablar solo de lo que entienden, apenas hablarían”

“Tiene mejor conocimiento del mundo, no el que más ha vivido sino el que más ha observado”

“Triste es el hombre en el que no queda nada de niño”